Bodegas, fábricas de dulces y mermeladas, empacadoras de frutos secos: el producto suele estar a la altura. Lo que frena el pedido es la documentación que el comprador te pide para confiar en vos sin conocerte.
Un retailer internacional o un importador no evalúa tu producto en la góndola: evalúa tu sistema. Las normas que más piden en agroalimentos exportadores son BRCGS o IFS Food (retail internacional), con HACCP como piso obligatorio debajo de cualquiera de las dos. Según destino y cliente, puede sumarse ISO 22000 o certificación orgánica.
Más allá del pedido que puedas perder, hay una segunda pregunta que casi nadie se hace a tiempo: si un lote ya exportado tiene un problema, ¿con qué trazabilidad contás para saber qué pasó y en qué otro lote podría repetirse? Armar eso una sola vez para pasar la auditoría no alcanza. Tiene que sostenerse todos los días, no solo cuando viene la renovación.
Mirá la comparación completa entre hacerlo solo y con un implementador →
Un caso público del sector: Mendoza Vineyards es una bodega argentina certificada BRCGS + IFS para exportar. No es un caso aislado: cada vez más agroalimentos argentinos recorren ese mismo camino para entrar a retail internacional.
Depende del retailer al que le vendas. Contanos tu caso y lo vemos juntos.