Comedores y catering para operaciones mineras manejan volumen, turnos y protocolos de inocuidad exigentes. La buena noticia: si ya cumplís HACCP y BPM para vender alimentos, tenés el piso que la minería también pide. Lo que falta suele ser formalizar ese piso y sumar lo específico del sector.
El piso es BPM y POES, con HACCP como sistema de control de puntos críticos. Cuando el proyecto minero exige además evidencia de un sistema de gestión certificado, no solo el cumplimiento alimentario básico, empieza a pedirse ISO 22000. Si además tenés operación de logística o transporte de alimentos, puede sumarse la trinorma según el contrato.
Acá el problema típico no es la norma: es que operás dentro de un comedor que no es tuyo. La línea entre lo que controla el yacimiento y lo que controlás vos rara vez está escrita en algún lado, y con turnos rotativos y alta rotación de personal, un sistema que nadie revisa se cae solo en un par de meses.
Mirá la comparación completa entre hacerlo solo y con un implementador →
Un ejemplo de la región: el proyecto Josemaría (JSC) en Veladero, San Juan, prioriza a proveedores locales de servicios de alimentación de las comunidades de Iglesia y Jáchal, dentro de un esquema provincial que exige hasta 60% de compras locales.
Si ya exportás alimentos, gran parte del camino está hecho. Vemos juntos qué falta para la minería.